Todos los sistemas de telecomunicaciones modernos tienen
algo en común más allá de los principios anatómicos que describíamos en la entrada anterior: que la comunicación se realiza siempre a través de ondas.
Nada de palomas mensajeras, botellas o furgonetas; los únicos vehículos que
pasan hoy en día (en realidad, desde hace ya más de 150 años) por las mentes de
científicos e ingenieros son las ondas. Pronto explicaremos que todo pasa por
darles la forma adecuada a fenómenos tan familiares como el sonido y la luz...
aunque al hacerlo no oigamos ni veamos nada. Pero antes, veamos qué son las
ondas y cómo podemos montar información sobre ellas.